Resumen: las señales más comunes de una cruceta gastada son un golpe seco al arrancar o cambiar de marcha, vibraciones que aumentan con la velocidad, un chillido rítmico a baja velocidad, polvo rojizo alrededor de los sellos y juego al mover el cardán con la mano. Si aparece alguna, hay que revisarla cuanto antes.
1. Golpe seco al arrancar o al cambiar de marcha
Un "clac" metálico cuando soltás el embrague, cuando pasás de marcha adelante a marcha atrás o cuando acelerás y soltás de golpe. Es el juego de la cruceta que se cierra de un lado al otro.
2. Vibraciones que aumentan con la velocidad
Una cruceta con juego desequilibra el cardán. La vibración se siente en el piso de la cabina o en la palanca y suele crecer a medida que el camión toma velocidad.
3. Chillido rítmico a baja velocidad
Un chirrido que acompaña el giro de las ruedas, sobre todo al arrancar o andar despacio. Suele ser una cruceta seca: las agujas giran sin grasa.
4. Polvo rojizo u óxido alrededor de los sellos
Cuando las agujas se gastan, el metal se oxida y aparece un polvo marrón rojizo en los bordes de las tacitas. Es una señal clara de que la cruceta está sufriendo, aunque todavía no haga ruido.
5. Juego al mover el cardán con la mano
Con el camión detenido, en una superficie plana, calzado y con el motor apagado, tomá el cardán cerca de la cruceta e intentá moverlo en distintas direcciones. No debería haber juego: si se mueve o hace ruido, la cruceta está gastada. Trabajá siempre con el camión bien asegurado.
Qué hacer si notás alguna
- No esperes: una cruceta con juego se gasta cada vez más rápido.
- Hacela revisar: si todavía está sana, un buen engrase puede alcanzar; si tiene juego, hay que cambiarla.
- Prevení: el engrase regular, purgando hasta grasa nueva, es lo que más alarga su vida. Ver cada cuánto engrasar un camión.