En pocas palabras: la cruceta es una pieza en forma de cruz que une los tramos del cardán y le permite girar aunque cambie el ángulo entre la caja y el diferencial. Tiene cuatro rodamientos de agujas que dependen de la grasa. Sin engrase se desgasta, toma juego y puede romperse con el camión en marcha.
Qué es y dónde está
El cardán (o eje de transmisión) lleva la fuerza desde la caja de cambios hasta el diferencial. Como el eje trasero sube y baja con la suspensión, el cardán no puede ser una barra rígida: necesita articulaciones. Esas articulaciones son las crucetas, también llamadas juntas universales o juntas cardán.
Cada cruceta tiene forma de cruz, con cuatro brazos. En cada brazo hay una tacita (casquillo) con rodamientos de agujas y un sello que retiene la grasa. Un camión puede tener varias crucetas, según el largo del cardán y la cantidad de tramos.
Por qué necesita grasa
La cruceta gira todo el tiempo que el camión anda y las agujas trabajan con mucha carga. La grasa cumple tres funciones:
- Lubrica las agujas para que no se desgasten.
- Sella contra el agua y la tierra.
- Arrastra la suciedad hacia afuera cada vez que se engrasa con grasa nueva.
Qué pasa si no se engrasa
- Las agujas se secan y empiezan a marcar las pistas.
- La cruceta toma juego: aparecen golpes al arrancar y vibraciones.
- El desgaste se acelera y aparece óxido (el típico polvo rojizo).
- En el peor caso, la cruceta se rompe y el cardán se suelta: puede dañar la caja, el diferencial, el chasis o golpear el piso con el camión en marcha.
Una cruceta nueva y su mano de obra cuestan bastante más que años de engrase; un cardán dañado o un camión parado en la ruta, mucho más.
Cómo se engrasa correctamente
- Limpiar la copilla antes de conectar la engrasadora.
- Usar grasa adecuada para trabajo pesado (la que indique el fabricante).
- Inyectar hasta que salga grasa nueva por los cuatro sellos. Si por uno no sale, algo pasa: la copilla puede estar tapada o la cruceta, dañada.
- Limpiar el excedente y revisar si hay juego moviendo el cardán con la mano.
Algunas crucetas vienen selladas de fábrica y no tienen copilla: esas no se engrasan, pero sí conviene revisarlas.