Respuesta corta: la frecuencia la marca el manual del fabricante, pero el tipo de trabajo cambia todo. Un camión de ruta en asfalto puede ir con los intervalos normales; uno que anda en obra, campo, balasto, barro o que se lava seguido con hidrolavadora necesita engrase bastante más frecuente. Ante la duda, es mejor engrasar de más que de menos.
Qué define cada cuánto engrasar
La grasa de una cruceta o de un perno se va gastando, se contamina con tierra y agua, y en algún momento deja de proteger. Cuánto tarda en pasar eso depende de:
- El fabricante: el manual de cada camión indica los intervalos y los puntos de engrase. Es el punto de partida.
- Los kilómetros: cuanto más anda el camión, más rápido se consume la grasa.
- El terreno: tierra, balasto y barro contaminan la grasa y la desplazan.
- El agua: lluvia, charcos y sobre todo el lavado con hidrolavadora lavan la grasa de las articulaciones.
- La carga: camiones que trabajan siempre al límite exigen más a crucetas, pernos y elásticos.
Uso normal y uso severo
Los fabricantes suelen distinguir entre uso normal (ruta, asfalto, cargas habituales) y uso severo (obra, campo, caminos de tierra, muchas paradas, cargas pesadas, mucha agua o polvo). Para uso severo, los intervalos de engrase recomendados son más cortos. En Uruguay, buena parte de los camiones de trabajo (los de obra, campo, distribución urbana o los que entran a caminos de balasto) entran en esa segunda categoría.
Una regla práctica
- Después de lavar el camión con hidrolavadora, engrasá: el agua a presión saca la grasa de los sellos.
- Después de trabajar en barro o agua, engrasá.
- Si escuchás golpes, chillidos o sentís vibraciones nuevas, no esperes al próximo engrase: revisalo. Ver señales de cruceta gastada.
- Engrasar bien es purgar hasta que salga grasa nueva, no dar dos bombazos y listo.
Cómo armar un calendario para tu flota
- Listá las unidades con su tipo de trabajo y los kilómetros por mes.
- Tomá el intervalo del manual de cada una y acortalo para las que hacen uso severo.
- Convertilo a fechas: es más fácil cumplir "cada dos semanas" que "cada tantos kilómetros".
- Anotá cada engrase y lo que se vio: así detectás a tiempo la unidad que empieza a dar problemas.
Eso es exactamente lo que hacemos con el Plan Flota: armamos el calendario con vos y vamos en cada fecha sin que tengas que acordarte.